La retina es la capa de tejido que recubre el fondo del ojo: capta la luz y la convierte en señales que el cerebro interpreta como imágenes. Distintas patologías pueden afectarla, desde el desprendimiento hasta alteraciones vasculares o membranas que distorsionan la visión.
Las patologías de retina pueden manifestarse de forma súbita o progresiva. Los signos más frecuentes son:
Los síntomas súbitos, en especial una sombra que avanza en el campo visual o la pérdida brusca de visión, pueden indicar un desprendimiento de retina: es una urgencia oftalmológica y requiere consulta inmediata.
La retina se separa de la pared del ojo. Es una urgencia y requiere resolución quirúrgica.
Tejido que crece sobre la mácula y distorsiona la visión central.
Compromiso de los vasos de la retina asociado a la diabetes. El control periódico es clave.
Sangrado dentro del vítreo que nubla la visión de forma repentina.
Realizamos cirugías de desprendimiento de retina, vitrectomía, faco-vitrectomía y peeling de membrana, combinando técnicas quirúrgicas modernas y tecnología de última generación.
El equipamiento con el que se trabaja es parte del resultado. Estos son los equipos que intervienen en esta especialidad.
Las patologías de retina las trata un equipo de cirujanos oftalmólogos subespecializados en retina y vítreo, acompañados en el block quirúrgico por licenciados en oftalmología.
Sí. Es una urgencia que requiere resolución quirúrgica para reposicionar la retina y preservar la visión.
Depende del tiempo de evolución y de la zona de la retina comprometida. Por eso la consulta temprana ante los primeros síntomas es clave.
Depende de la complejidad de cada caso. Se evalúa individualmente en la consulta previa.
Las personas con miopía alta, antecedentes familiares, traumatismos oculares previos o cirugías oculares anteriores.
Agendá una consulta y evaluamos tu caso con los estudios necesarios para definir el tratamiento más adecuado para vos.